Todo empezó un lunes, tan corriente como cualquier otro, clientes iban y venian, cada uno atendido con una sonrisa, ya a la hora del almuerzo partiamos desesperados ¡antes de que llegara alguien más! es allí, justo allí, cuando llegó él, un cliente de nosotros y tambien vecino del mismo centro comercial, él tiene una tienda de feng shui, a la que va una cantidad de gente ¡impresionante! porque entre otras cosas él es un discipulo de Alfonzo de León ¡si, el arquitecto de sueños! ajap, volviendo al relato, él llegó, inició una conversación con mi madre, hablaban de una maquina que le estaba dando problemas, de música por mi hermana y asi seguian y seguian, mientras yo permanecía allí, hasta que captó mi atención cuando fue hablando sobre lo positivo que es el uso de la neurolinguística para obtener lo que se desea ¿no es acaso fabuloso pensar y que el universo conspire para que llegue eso que tanto deseas, a tí?, pensé en lo maravilloso que sería tener un control de los pensamientos, saber como ponerle pausa a los negativo, pensé que si me preocuba y gastaba tanta energía en tratar de comer saludable para estar en forma, para sentirme bien conmigo misma ¿porque no preocuparme así por lo que pienso? para estar en paz,, en armonia, sentirme Totalmente Bien y alcanzar mis metas. Creo que él vió mí cara de íntriga e interés y me hizo una invitación, pidió que cuadraran una cita para mí.

sin duda fue una coincidencia del destino, por alguna razón pasó y yo estaba decidida a ir más allá. Por eso, asistí puntualmente a la cita, curiosa pero al mismo tiempo esceptica, pasamos a su oficina, el me hablaba de los chakras y los señalaba en un afiche que tenia colgado, yo estaba petrificada, ni una palabra, mi mayor gesto era asintir con la cabeza ¿aun no entiendo porque tantos nervios?, antes de continuar me indico que debía conocer mi energía, utilizo un par de palitos que se movian ¡me parecía chistoso! hasta que me di cuenta, que se podían saber muchas cosas de mi gracias a ellos, ¡sorprendente! quedé con la boca abierta. Ya asincerados, y con más fe en el asunto pudimos empezar a conversar francamente, le comenté de mis inquietudes y vaya que la respuesta me dejó cabezona, pues mucha de las cosas que me pasan son producto de mis pensamientos y de lo que atraigo, era como que mis pensamientos no estaban en las mismas vibraciones que mis acciones. Me impactó cuando me dijo que debía sonreírle al espejo a la persona más especial para mí, me preguntó cuál era? sin pensarlo nombré a mi mamá, papá, nikita(mi cachorrita) y más, pero él insistía ¿quién es la persona más importante para tí? rayos! no nombré a Dios ¡que verguenza! Jummm pues no, me indicó que esa persona era YO ¿como olvidarse de uno? de lo especial que soy, ¡ni me pasó por la mente!

la experiencia, fue grandiosa salí feliz porque conocí algo de mí, porque tuve el valor de experimentar algo nuevo, de permitir conocer otras creencias, otra forma de vida, porque me cambió la forma de ver, hoy fue un paso, vienen más sesiones, para más pasos que sirvan de herramientas para vivir mejor, para vivir feliz.

ánimate a cambiar,

nunca es tarde.